Aún me cala hasta los huesos
la frialdad de aquella noche helada
y el calor de tu amistad sincera
que al conocerte en mi corazón entraba
Y desde entonces comencé a quererte
y tú, poemas me escribías
no importaba adonde fueras
siempre fiel yo te seguía
No me importaron tus maltratos
cuando borracho te encontrabas
eran solo malos ratos
porque realmente me amabas
Y ahora que estás muerto
y que no pude hacer nada
de ser perro me arrepiento
de solo ver que agonizabas
Y solo yo he venido a verte
solo yo vine a tu entierro
me entristece que mi suerte
me haya hecho nacer perro
Pero igual que te conocí
sintiendo en el alma gran frío
igualito voy a morir
para estar otra vez contigo
Basado en el cuento homónimo de Francisco Tario
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario